En los últimos años se está produciendo un hecho más que sorprendente en el mundo cinematográfico. Además del resurgir de los remakes, se puede hablar de la recuperación de un formato que aunque parezca novedoso no lo es tanto, el 3D.
¿Moda pasajera?
El 3D se ha convertido en una tendencia asentada hoy en día. Todas las películas que salen a cartelera y que provienen de los grandes estudios norteamericanos son originalmente rodadas en este singular formato, o tienen su versión en 3D. Es decir, casi el total de los largometrajes comerciales que llegan a las carteleras se editan en tres dimensiones, y eso aunque parezca una novedad, especialmente para los más jóvenes, no lo es tanto. En los años 60 y 70, indagando un poco en la historia de la industria cinematográfica estadounidense, ya se encuentran ejemplos más que destacables del uso de esta tecnología. De hecho en aquellos tiempos este tipo de películas tuvieron un enorme impacto, aunque si bien es cierto que se asoció esta tecnología más que al aprovechamiento del 3D como género con sus posibilidades visuales, a una especie de formato donde los guiones se adaptaban al hecho de que posteriormente en pantalla las imágenes se verían de una manera más espectacular.
Efectos especiales
De ahí que la mayoría de aquellas películas tuvieran como protagonistas a monstruos, seres humanos de proporciones gigantescas y grandes catástrofes. Pero lo dicho, el 3D ya tuvo su apogeo en aquella época, y parece que hoy en día vuelve a resurgir con fuerza. Apoyado sobre todo en la mejora de la tecnología que, al contrario que en los años 60 estaba más limitada. Pero aunque el presente del 3D parezca alentador e, incluso se hable de él como la salvación del negocio cinematográfico, ya hay voces que se quejan del exceso de efectos especiales, del exceso de virtualidad en las películas y puede que como años atrás, este formato sea una moda pasajera de la que la industria se sirve para ganar unos cuantos millones de dólares. Aunque para ver su evolución aún habrá que esperar.
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Hollywood. La meca soñada para cualquier actor o director de cine. Pasear por la alfombrilla roja, posar ante los cientos de fotógrafos que se aglomeran en la entrada, subir por las escalerillas, y cómo no, recoger el premio más importante del mundillo del cine. Hollywood. Pero fuera de ese Teatro Kodak también hay vida. Y en Europa quizá el mejor circuito de festivales de cine del mundo.
Los movimientos de cámara son uno de los pilares del cine. Basta recordar películas de cualquier época para acordarse o recrearse en esos suaves, leves, ligeros… o todo lo contrario, bruscos, rudos y fuertes movimientos de cámara que hacen que cualquier simple plano de un filme se convierta en una auténtica obra maestra.
En todas las épocas del cine los niños prodigio han conquistado el público volviéndose actores consagrados desde pequeños, pero ¿todo han sido sonrisas o más bien han sido las lágrimas las que han marcado sus historias?
El sector audiovisual y el mundo del cine en general ofrecen un campo muy amplio de posibilidades laborales, muchas de ellas sin grandes necesidades formativas, al parecer, donde el talento, la espontaneidad y por qué no, el desparpajo pueden valer más que varias carreras universitarias. La interpretación es una profesión en la que a veces estar en el momento adecuado en el lugar adecuado puede llevarte al estrellato.
Es difícil aseverar cuáles son las mejores películas de la historia del cine. Difícil se mire por donde se mire. Desde un punto de vista de género, existen gran variedad de filmes que podrían formar parte de ese top ten cinematográfico. También desde el punto de vista de la interpretación, la dirección o el guión. Aún así sí que es cierto que el imaginario del ciudadano seguro que recuerda algunos de los títulos que se han convertido en inolvidables.